Nunca unas elecciones autonómicas y municipales como las previstas para el próximo 28 de mayo han sido, probablemente, tan decisivas para cambiar el rumbo global de un país. Y no lo han sido porque nunca, tampoco, el deterioro institucional, social y económico ha alcanzado una dimensión como la cosechada con el Gobierno de Pedro Sánchez, el más dañino padecido en España desde 1978.
El Gobierno y, más concretamente, el PSOE de Pedro Sánchez, confían en la labor performativa de las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que dirige José Félix Tezanos, ante las dos confrontaciones electorales de este año: las autonómicas del 28-M y las generales cuando sean convocadas, probablemente en el mes de diciembre.
Moncloa y Ferraz diseñan ya la agenda de campaña de Pedro Sánchez, que inaugurará en Sevilla. La capital hispalense es el gran baluarte a retener tras los comicios. El presidente y secretario general del PSOE, según fuentes gubernamentales, se volcará principalmente en aquellas comunidades y ciudades en las que sus candidatos tienen más complicada la reelección o más posibilidades tienen de alcanzar la Alcaldía.
Barcelona, Valladolid, Valencia, Baleares, La Rioja y Aragón son algunos de los territorios que más visitará el líder del PSOE durante las dos semanas que dura la campaña electoral. También tiene previsto arropar en distintas ocasiones a las alcaldables de Madrid y Las Palmas, Reyes Maroto y Carolina Darias, respectivamente, apuestas personales suyas, tanto durante esos quince días como durante las semanas previas en una larga precampaña.
La capacidad performativa de las encuestas —crear con los datos realidades virtuales— es un asunto de Ciencia Política y Sociología ampliamente estudiado. Los sondeos preelectorales crean expectativas en las diversas fuerzas políticas que impactan en las bolsas de los votantes menos definidos, los más dubitativos y en aquellos otros que suelen refugiarse en la abstención.
Convención autonómica
Todos los barones del PSOE tendrán foto con Sánchez durante la campaña electoral del 28 de mayo. Ferraz ha impuesto a los candidatos, que en algunos casos querían prescindir de él, la presencia del secretario general en como mínimo un acto. Algunos se han resistido a aceptar su incidencia hasta el último minuto, con el argumento de que les resta más que les suma. La dirección federal, según fuentes de la formación, ha alcanzado un acuerdo con las federaciones territoriales para garantizar la participación de Sánchez en todas aquellas autonomías que celebran elecciones a cambio de no convocar la convención autonómica.
De esta forma los barones y el presidente no coincidirán en un mismo formato de acto antes del 28M. Había un cierto malestar, entre algunos presidentes autonómicos, a una foto de familia de ellos con Pedro Sánchez sobre el mismo escenario. Además, según expresaron varios barones, no querían que una convención autonómica conjunta presidida por el líder del PSOE pudiera empañar la acción de gobierno de cada uno de ellos. Evitan así una exhibición de músculo por parte de Sánchez.
Hace varios meses que Moncloa y Ferraz buscaban reunir la convención autonómica. Tras varios aplazamientos, por la negativa de algunos barones a participar, el acuerdo alcanzado entre la dirección y los territorios hará que la cita quede suspendida. La primera vez que Pedro Sánchez intentó tener esa foto fue en noviembre, poco después del acto conmemorativo de los 40 años de la victoria de Felipe González. Días más tarde cinco barones plantaron al jefe del Ejecutivo, en el mismo recinto de IFEMA en el que se iba a celebrar dicho acto, durante su proclamación como líder de la Internacional Socialista.









